martes, 11 de septiembre de 2018

CALMA NOCTURNA

Early bird o night owl.

Sin duda yo formo parte del segundo grupo. No porque mi mayor periodo de actividad se dé durante la noche, o porque me acueste a altas horas de la madrugada. Simplemente me encanta la noche.
Abarca las horas las cuales reúnen todo aquello que me hace sentir en completa calma y tranquilidad.

Salgo a la calle y a penas hay unas pocas personas en ella, la mayor parte de las cuales se dirige a sus casas para obtener un merecido descanso después de un largo y extenuante día.
Todo está en silencio, en paz. No se escucha el bullicio constante de la gente, ni los estruendosos motores y cláxones de los automóviles, ni el sonido de la música proveniente de las tiendas cercanas,
A estas horas puedo observar a los murciélogas volando alrededor de las farolas más altas. Son unas criaturas que desde que puedo recordar me han inspirado una gran fascinación, y ser testigo de su rutina nocturna es una de mis pequeños placeres.
Y con un poco de suerte, alejándome un poco de la civilización, soy capaz de vislumbrar el firmamente en todo su esplendor. Toda su belleza e inmensidad sobre un lienzo de ébano, que me permiten lanzar, por un fugaz momento, todos los problemas lejos de este mundo.

Dificilmente encontrarás algo que te perturbe durante las horas más oscuras. Es una desgracia que muchos seres humanos la mancillen cometiendo actos depravados y crueles.


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