Es curioso el agradable sentimiento que me invade cuando una canción que me gusta empieza a sonar en la radio. Me asaltan recuerdos de cuando era más pequeña y aun no disponiamos de las múltiples plataformas para escuchar música que existen hoy en día. Cuando una canción sonaba en la radio, me paraba delante de ella a escucharla hasta el final, para disfrutarla desde inicio a fin.
Lo mismo me ocurre hoy por hoy. A pesar de que en cualquier momento podemos acceder a internet y escuchar tantas canciones como queramos, para mí es diferente cuando suena en la radio. Es una oportunidad que surge, un regalo del destino, un momento de placer y disfrute que se te ofrece en ese momento.
De verdad, me produce una gran felicidad cuando una canción que me gusta empieza a sonar en la radio.
miércoles, 28 de febrero de 2018
sábado, 24 de febrero de 2018
VOCES INVISIBLES
"Encuentro realmente ignorante la creencia de que las personas que escuchan voces en su cabeza son peligrosas. Que las voces les ordenan cometer actos malvados, como robar, infligir violencia física o matar a quién se encuentre en su camino, como si se tratasen de un amo dando órdenes a sus vasallos. Las voces...
Al principio te invade una gran confusión sobre su procedencia. Tal vez sean reales, o tal vez no. Con suerte puede que alguien te esté tomando el pelo. Con suerte.
Pasa el tiempo e intentas ignorarlas y continuar con tu rutina diaria, pero ellas siguen ahí y te hablan, te hablan, te hablan, te hablan. A veces hablan tan fuerte que no puedes escuchar ni las palabras que salen de tu boca. De esta forma empiezan a tomar las riendas de tu vida. La gente se aleja de ti, porque tu comportamiento les resulta extraño y empiezan a temer tus reacciones. Tú, por tu parte, no comprendes porqué hacen esto cuando más ayuda necesitas. Te vas sumiendo en un pozo negro que te traga por mucho que luches, consumido por sentimientos de ira, impotencia, soledad, incomprensión, inutilidad, terror... Por último llega la desesperación, y te encuentras a la deriva sin solución alguna, salvo la que pone fin a todo.
Sí, las voces son peligrosas, para la persona que las oye. No la dejéis a su merced"
Al principio te invade una gran confusión sobre su procedencia. Tal vez sean reales, o tal vez no. Con suerte puede que alguien te esté tomando el pelo. Con suerte.
Pasa el tiempo e intentas ignorarlas y continuar con tu rutina diaria, pero ellas siguen ahí y te hablan, te hablan, te hablan, te hablan. A veces hablan tan fuerte que no puedes escuchar ni las palabras que salen de tu boca. De esta forma empiezan a tomar las riendas de tu vida. La gente se aleja de ti, porque tu comportamiento les resulta extraño y empiezan a temer tus reacciones. Tú, por tu parte, no comprendes porqué hacen esto cuando más ayuda necesitas. Te vas sumiendo en un pozo negro que te traga por mucho que luches, consumido por sentimientos de ira, impotencia, soledad, incomprensión, inutilidad, terror... Por último llega la desesperación, y te encuentras a la deriva sin solución alguna, salvo la que pone fin a todo.
Sí, las voces son peligrosas, para la persona que las oye. No la dejéis a su merced"
jueves, 15 de febrero de 2018
CUERPO AJENO
En un paseo de una hora podemos llegar a cruzarnos con cientos de personas, distinta y única cada una de ellas. Observamos sus ropas, su estilo, la forma de su rostro, el color de sus ojos, el movimiento de sus brazos al andar, el sonido de sus voces, o quién los acompaña.
Aunque no sólo nos interesa aquello que se percibe a primera vista, ya que también nos preguntamos sobre sus vidas: ¿A qué se dedicaran? ¿Cuáles serán sus aficiones, sus sueños, sus preocupaciones? ¿Tendrán una gran familia? ¿Habrán vivido siempre en esta ciudad? ¿Serán felices? ¿A qué le temerán más en esta vida? ¿Cómo eran cuando eran niños? ¿Estarán enfermos? ¿Cuándo y debido a qué morirán? ¿Nos estarán analizando de la misma forma que nosotros lo hacemos con ellos?
Y tras esa última cuestión me da la impresión de que salgo flotando de mi cuerpo y me observo a mí misma desde fuera. Veo a otra de las personas que forman parte de la multitud, una persona que dentro de todos ellos no significa mucho, pero que individualmente es un pequeño universo.
Las multitudes matan a la individualidad, y dentro de la sociedad es algo que ocurre demasiado a menudo.
Aunque no sólo nos interesa aquello que se percibe a primera vista, ya que también nos preguntamos sobre sus vidas: ¿A qué se dedicaran? ¿Cuáles serán sus aficiones, sus sueños, sus preocupaciones? ¿Tendrán una gran familia? ¿Habrán vivido siempre en esta ciudad? ¿Serán felices? ¿A qué le temerán más en esta vida? ¿Cómo eran cuando eran niños? ¿Estarán enfermos? ¿Cuándo y debido a qué morirán? ¿Nos estarán analizando de la misma forma que nosotros lo hacemos con ellos?
Y tras esa última cuestión me da la impresión de que salgo flotando de mi cuerpo y me observo a mí misma desde fuera. Veo a otra de las personas que forman parte de la multitud, una persona que dentro de todos ellos no significa mucho, pero que individualmente es un pequeño universo.
Las multitudes matan a la individualidad, y dentro de la sociedad es algo que ocurre demasiado a menudo.
martes, 6 de febrero de 2018
INFINITO DESCONOCIMIENTO
Los misterios tienen un magnetismo inexplicable para los seres humanos, nos atraen como la luz de una vela atrae a las polillas. Allá donde haya un misterio habrá un ser humano curioseando, observando desde un rincón.
Entiendo esta atracción, pues yo también la siento. Lo que no comprendo es por qué se pierde por completo el interés en cuanto se descubre la verdad que hay tras el misterio. ¿Será debido a que resulta demasiado aburrida? ¿A que se le da un fin al morbo? ¿A la imposibilidad de imaginar ya todos los escenarios posibles?
A mí personalmente el misterio me fascina y me frustra.
Me fascina el hecho de que nadie haya podido desentrañar la verdad y las infinitas respuestas que se le pueden dar, algunas muy simples y otras totalmente descabelladas.
Me frustra no saber la verdad tras el misterio, no saber qué es lo que esconde me quema por dentro. Hay tantas verdades ocultas en este mundo, verdades que ni tan siquiera imaginamos que puedan existir. Me siento impotente ante el hecho de que jamás podré saber toda la verdad de este mundo.
Entiendo esta atracción, pues yo también la siento. Lo que no comprendo es por qué se pierde por completo el interés en cuanto se descubre la verdad que hay tras el misterio. ¿Será debido a que resulta demasiado aburrida? ¿A que se le da un fin al morbo? ¿A la imposibilidad de imaginar ya todos los escenarios posibles?
A mí personalmente el misterio me fascina y me frustra.
Me fascina el hecho de que nadie haya podido desentrañar la verdad y las infinitas respuestas que se le pueden dar, algunas muy simples y otras totalmente descabelladas.
Me frustra no saber la verdad tras el misterio, no saber qué es lo que esconde me quema por dentro. Hay tantas verdades ocultas en este mundo, verdades que ni tan siquiera imaginamos que puedan existir. Me siento impotente ante el hecho de que jamás podré saber toda la verdad de este mundo.
jueves, 1 de febrero de 2018
COMO UNA SOMBRA
Es prácticamente imposible escapar de ellos. No puedes correr y tampoco puedes esconderte.
Vayamos donde vayamos, seamos quien seamos, siempre tendremos problemas: pobres o ricos, niños o adultos, solos o rodeados de gente. No importa condición ni clase, porque incluso nosotros mismos nos encragamos de crearlos. En todo estado de orden debe haber un caos que lo equilibre.
Tan sólo quedan dos pociones: enfrentarnos a ellos o dejar que nos consuman.
Vayamos donde vayamos, seamos quien seamos, siempre tendremos problemas: pobres o ricos, niños o adultos, solos o rodeados de gente. No importa condición ni clase, porque incluso nosotros mismos nos encragamos de crearlos. En todo estado de orden debe haber un caos que lo equilibre.
Tan sólo quedan dos pociones: enfrentarnos a ellos o dejar que nos consuman.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)