La creencia popular es que nuestra alma gemela es alguien con quien tenemos un relación romántica. Una persona a la que conocemos durante nuestra vida, de la que nos enamoramos perdidamente, con la que compartimos nuestra aficiones y sueños, y con la que deseamos pasar el resto de nuestro días. No podría estar más en desacuerdo con un concepto tan trillado.
Puede que por ello nos llevemos tantas depeciones tratando de buscarla. Tal vez nuestra alma gemela no sea un amante, si no un amigo, un padre, un hermano, incluso puede que ni tan siquiera sea un ser humano. En muchas ocasiones ya hemos encontrado a nuestra alma gemela, pero al no tratarse de una relación romántica no la percibimos como tal.
Tal vez deberíamos dejar de buscar romances imposibles y empezar a disfrutar con las almas que nos rodean a diario, esas que nos quieren y se preocupan por nosotros. Es muy probable que entre todas ellas se encuentre nuestra alma gemela y ni tan siquiera nos hayamos dado cuenta.
viernes, 26 de enero de 2018
sábado, 20 de enero de 2018
GOTEO MENTAL
Deseo desaparecer. Dejar de existir durante un tiempo y que a nadie le importe mi ausencia.
Cada cierto tiempo llego a un punto en que la realidad supera la pobre fortaleza de mi mente, y todo me resulta tremendamente agotador: la aglomeración de gente, las relaciones y eventos sociales, la decadente sociedad, el futuro incierto, la inevitable muerte. Se siente como un vaso que se llena de agua gota a gota. un proceso lento y tedioso difícil de percibir. Tampoco se le presta demasiada atención, pues se llena tan lentamente que parece que nunca va a hacerlo, hasta que un día levantas la vista y observas que el vaso está a punto de rezumar. Tan solo unas gotas más y todo lo que está contenido en él se desparramará dejando un charco que lo empapará todo.
Qué conveniente sería contar con un artefacto que me permitiera desaparecer cuando alcanzo este estado de desolación. Que me transportara a un lejano bosque y pudiera admirar la naturaleza y la soledad, olvidar por completo la realidad que me atormenta y disfrutar de las maravillas de este mundo, sin preocuparme de lo que me deparan presente y futuro. Al menos así permitiría a mi mente sanar adecuadamente y vaciar su contenido poco a poco.
Pero la realidad es muy distinta. Mi mente no sana, y simplemente todo lo que la oscurece y enferma rezuma por sus bordes.
La realidad me supera y necesito desaparecer.
Cada cierto tiempo llego a un punto en que la realidad supera la pobre fortaleza de mi mente, y todo me resulta tremendamente agotador: la aglomeración de gente, las relaciones y eventos sociales, la decadente sociedad, el futuro incierto, la inevitable muerte. Se siente como un vaso que se llena de agua gota a gota. un proceso lento y tedioso difícil de percibir. Tampoco se le presta demasiada atención, pues se llena tan lentamente que parece que nunca va a hacerlo, hasta que un día levantas la vista y observas que el vaso está a punto de rezumar. Tan solo unas gotas más y todo lo que está contenido en él se desparramará dejando un charco que lo empapará todo.
Qué conveniente sería contar con un artefacto que me permitiera desaparecer cuando alcanzo este estado de desolación. Que me transportara a un lejano bosque y pudiera admirar la naturaleza y la soledad, olvidar por completo la realidad que me atormenta y disfrutar de las maravillas de este mundo, sin preocuparme de lo que me deparan presente y futuro. Al menos así permitiría a mi mente sanar adecuadamente y vaciar su contenido poco a poco.
Pero la realidad es muy distinta. Mi mente no sana, y simplemente todo lo que la oscurece y enferma rezuma por sus bordes.
La realidad me supera y necesito desaparecer.
martes, 16 de enero de 2018
viernes, 12 de enero de 2018
MARIPOSA A LA FUGA
Como agua que se escurre entre los dedos. Quieres atraparlo, necesitas atraparlo, y simplemente escapa de ti como una mariposa que emprende el vuelo.
Perder el interés por lo que te apasiona provoca una de las sensaciones más opresivas y frustrantes que puedan experimentarse.
Al principio no le das demasiada importancia. Crees que ese día no estás de humor y simplemente no te apetece dedicarle tiempo a tus aficiones. Pero cuando ocurre también los siguientes días, semanas, meses... Tu cabeza quiere hacer algo, pero tu corazón no tiene la voluntad ni la energía para ello.
Y llega un punto en el que te preguntas qué va a ser de ti, si esto es el inicio de algo más. Algo que empieza perdiendo tus pasiones ¿en qué puede terminar?
Te preguntas si puedes llegar a perder la voluntad por completo.
Perder el interés por lo que te apasiona provoca una de las sensaciones más opresivas y frustrantes que puedan experimentarse.
Al principio no le das demasiada importancia. Crees que ese día no estás de humor y simplemente no te apetece dedicarle tiempo a tus aficiones. Pero cuando ocurre también los siguientes días, semanas, meses... Tu cabeza quiere hacer algo, pero tu corazón no tiene la voluntad ni la energía para ello.
Y llega un punto en el que te preguntas qué va a ser de ti, si esto es el inicio de algo más. Algo que empieza perdiendo tus pasiones ¿en qué puede terminar?
Te preguntas si puedes llegar a perder la voluntad por completo.
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