miércoles, 23 de noviembre de 2022

PENUMBRA DESTERRADA

 Cuan terriblemente desolador que todos los ojos que se posan sobre ti te lancen una mirada de decepción y lástima profunda, en lugar de ofrecerte una sonrisa amable y decir "estoy feliz de que sigas aquí".


lunes, 21 de noviembre de 2022

INCOHERENCIA VEHEMENTE

Dicen que cuando te sientes ahogado, abrumado por las circunstancias de la vida es debido a que Dios pone un océano de por medio porque tus enemigos no saben nadar.
Justificar el sufrimiento con la necesidad de pasar por él para así experimentar crecimiento personal, superar las adversidades y a aquellos que nos desean mal es increíblemente vaga, simplista y cínica. 
No es necesario un vasto océano para evitar que mis enemigos me alcancen y cesen en su persecución. Con una charca un poco profunda es más que suficiente para detener a cualquiera que carezca de la habilidad de desplazarse en el agua. Y aun suponiendo que yo sí sepa hacerlo, un océano embravecido puede engullir hasta al más habilidoso nadador, y mandarlo hasta sus profundidades más ignotas y tenebrosas por siempre. 
Si las circunstancias de la vida llegan con el objetivo de que aprenda una lección, pero existe la posibilidad y alta probabilidad de que en el proceso encuentre mi fin, quizá no sean muy buenas docentes. 
El sufrimiento conlleva aprendizaje, pero ello no significa que sea justificable ni mucho menos que tenga un propósito per se. Simplemente forma parte de la experiencia de estar vivo.


viernes, 11 de noviembre de 2022

BIFURCACIÓN DECISIVA

Es curioso cómo catalogamos los distintos tipos de relaciones en base a valor social y durabilidad. Porque por lo general, teniendo en cuenta las expectativas que tenemos puestas en ellas y la duración probable que creamos que esta va a tener, le adjudicamos un valor u otro. De esta forma, a más larga y estrecha vaya a ser esa relación, más valor se le otorga.

Lo que es peor aun, es que de manera arbitraria se ha decidido qué relaciones deben ser más duraderas (y dicho sea de paso, prioritarias). De manera que una amistad siempre irá por delante de una relación amorosa, y una unión familiar será prioritaria a un amigo. ¿Porqué es así? ¿Porqué creemos que un amigo será para toda la vida y un/a esposo/a no? ¿Porqué creemos que el término de familia no se debe mancillar bajo ningún concepto? 

De esta forma, podemos elevar hasta las cotas más altas de forma errónea una relación que puede no ser beneficiosa para ninguno de los participantes, pero como socialmente se ha dictaminado que esta unión debe ser eterna y sagrada, no nos planteamos terminarla, perpetuando así una situación que acabará por destruirse a ella misma o por intoxicar a las personas que en ella se encuentran.

No debemos quedarnos en un lugar en el que ya solo existe la negatividad o el vacío tan solo porque es lo que se nos ha enseñado y porque es lo correcto. Lo único absolutamente cierto en toda relación, es que algún día, inevitablemente, terminarán, ya que lo que no separa la vida, lo separará la muerte. Al final lo único que nos queda es disfrutar y cuidar de nuestras relaciones presentes, ya sean familiares, amistosas, amorosas, y demás, de aquellas relaciones que aportan felicidad y nos ayudan a evolucionar y crecer como personas. Si duran hasta el día de nuestra muerte, será un privilegio. Si no, debemos dejar que cada uno siga su camino y pueda continuar en paz por la vida.