domingo, 29 de abril de 2018

BURBUJA INFINTA

Durante esas noches de verano en las que ni una sola nube se atreve a cruzar el cielo, me tumbo a observar las estrellas. Es una actividad que me imbuye de una calma inmensa, aunque también ocurre algo extraño y complicado de explicar. Reduce toda mi realidad a ese momento exacto, como si el resto del mundo dejara de existir por completo, pero al mismo tiempo siento todo cuanto me rodea; la firmeza del suelo bajo mi espalda, la fresca brisa nocturna sobre mi piel, el olor a humedad, el sonido de las hojas de los árboles, el canto de los grillos, los pocos automóviles que pasan veloces, mi respiración lenta y pausada.
Mi mente viaja lejos, muy lejos de este mundo y me pregunto qué habrá más allá de los límites establecidos por esta realidad. Hay tanto por saber y tanto por descubrir ahí fuera que ni siquiera un millón de años bastaría para ello. Podría tratarse de cualquier cosa que la mente humana pueda llegar a imaginar... O incluso todo aquello que no podemos ni tan siquiera soñar con imaginar. Podría existir otro mundo exactamente igual a este, con las mismas personas pero con otras vidas totalmente diferentes. Tal vez exista un mundo lleno de seres fantásticos, de brillantes colores y curiosas formas, con habilidades que les permitieran realizar auténticas proezas. De hecho, sería posible incluso que no existiera nada más en absoluto. Son incontables las posibilidades, todas ellas prometedoras y terroríficas al mismo tiempo.
Y así todo se reduce a ese preciso momento, en el que nada más que toda la inmensidad del cosmos me rodea y el resto del mundo y la realidad desaparecen. Desearía que esta sensación durara para siempre.


martes, 24 de abril de 2018

ESCUDO ILUSORIO

Durante mucho tiempo he sentido que el hacer algo bueno por otra persona automáticamente me otorgaba el derecho de no ser tratada por ésta de ninguna forma que me resultara incómoda o desagradable. Como si por el mero hecho de haber realizado una buena acción obtuviera una protección inmediata ante tratos derogatorios. Por desgracia, el mundo no funciona de ese modo, ya que por muchas buenas obras que lleves a cabo nadie te debe absolutamente nada. Aunque hayas salvado numerosas vidas y hayas creado infinitas sonrisas, el mundo no tiene el deber de devolvértelo. Al fin y al cabo he ahí el significado mismo del altruismo.
Al final lo que he aprendido es que el objetivo de tu acción no debe ser una recompensa, ya que lo más probable es que no la obtengas. Hazlo porque consideras que es lo correcto. Hazlo pensando si tú querrías que hicieran lo mismo por ti. Vive con la felicidad que has aportado, porque ni nada ni nadie te lo va a pagar. Pero recuerda, que nadie se aproveche de ti.


martes, 10 de abril de 2018

NADA NO ES NADA

Pocas personas comprenden la necesidad de no hacer absolutamente nada. De escapar del bullicio de gente diario. De quedarse callado y escuchar tus propios pensamientos. De compartir la soledad junto a otra persona. De liberar a tu alma y tu corazón de la pesada carga que puede resultar la vida.


miércoles, 4 de abril de 2018

RIP

Quiero dedicar un minuto de silencio a todo aquello que muere sin hacer ruido o sin que nos importe:
  • Los animales atropellados que intentaron llegar a su hogar.
  • Las ideas que aparecen en nuestra mente antes de dormir y nunca llevamos a cabo.
  • Los te quiero que no nos atrevemos a decir.
  • Los webs en las cuales sus autores dejan de publicar nuevo contenido sin explicación.
  • Las personas que desaparecen de nuestras vidas de un día para otro.
  • Nuestra alegría y esperanzas ante comentarios desafortunados.
  • La confianza en personas a las que apreciamos.
  • La voluntad de seguir adelante.