Y si, todo eso es maravilloso. Debemos cuidar de lo que nos importa si queremos preservarlo.
Vacío de pensamientos
lunes, 20 de noviembre de 2023
JUNTANDO GUIJARROS
Y si, todo eso es maravilloso. Debemos cuidar de lo que nos importa si queremos preservarlo.
lunes, 2 de octubre de 2023
DELIRIO DE MORTANDAD
Es agotador sentir casi constantemente que el final es inminente. Que en cualquier momento todo puede acabar de forma grotesca y terriblemente dolorosa.
¿Cómo no sentirlo teniendo en cuenta el mundo que habitamos? Un mundo en el que estamos a merced de las ambiciones y las crueldades de unos pocos humanos que podrían acabar con todo tomando una simple y rápida decisión. En el que todo podría saltar por los aires si uno de tantos programas informático fallara un comando que resultaría ser crucial para mantener a ralla cientos de miles de armas. En el que crecen las desigualdades y la tensión entre personas, de manera que cualquier pequeña chispa puede desatar una llamarada de violencia injustificada. Todo eso sin contar con las catástrofes naturales que suceden sin intervención del ser humano.
Es agotador seguir día a día, planear un futuro que quizá no exista.
TORBELLINO APACIGUADOR
No hay orden sin caos, al igual que no hay luz sin sombra.
Estos opuestos suelen representarse como distintas caras de una misma moneda, y en cuantiosas ocasiones uno no excluye al otro. En realidad, uno no puede existir sin el otro.
No se trata de representar la tradicional batalla entre el bien y el mal, si no de un viajero que recorre una senda en la ocurren eventos de cualquier naturaleza. Estos tendrán características positivas, o negativas, según a quién afecten. Así en que en realidad, será de ambos tipos al mismo tiempo.
Todo el orden engloba caos, y todo el caos engloba orden.
lunes, 7 de agosto de 2023
GRITO DESGARRADOR
A veces creo que estoy perdiendo la cabeza. Que mi mente magnifica todo evento y lo convierte en una catástrofe de dimensiones colosales. Pero no puedo evitar creer que estoy en lo cierto al reflexionar sobre el mundo en el que vivimos
Miro a mi alrededor y lo único que veo es una distopía que cada día se vuelve más y más terrorífica. La sociedad ha perdido el sentido de comunidad y se hunde sin control en el individualismo y el egocentrismo, los cuales nos aíslan y nos hacen ser cada vez más desconfiados y recelosos de nuestro vecinos. Nos vemos controlados por necesidades impuestas por entes desconocidos, que nos mantienen pegados a una pantalla continuamente sin prestar atención a lo que realmente importa. Guerras que tan solo sirven para mantener a los poderosos en sus puestos privilagiados, y que no dejan más que un rastro de cadáveres, familias desoladas, y ciudadeas destrozadas. Gobiernos que poco a poco nos arrebatan la libertad de movernos y vivir en el mundo como nos plazca, controlando hasta el más mínimo detalle de nuestra vida. No somos más que marionetas de una obra de teatro representada para un público escaso y carente de humanidad.
Sin embargo, no parece que a nadie le turbe esta realidad. Es un secreto a voces, que se discute en reuniones y se comenta entre compañeros y familiares, pero no pasa de ser más que una molestia.
Conservamos lo suficiente como para encontrarnos cómodos dentro de la miseria y temer perder lo poco que tenemos.
Ansío que todo aquello que se nos narraba a través de historias o mostraba a través de películas ocurriese de verdad. Que hubiese revueltas que reivindicaran por los derechos de todos los seres vivos, luchas sin parangón por reclamar lo que es nuestro, por reclamar la libertad de vivir en este mundo sin ser controlados por nadie.
Quiero pensar que en el fondo es un pensamiento que a todos nos quita el sueño por la noche, pero me temo que no sea así, y que a la mayoría los gobierne la ignorancia.
Y es que no sé si estoy perdiendo la cabeza o no. Lo que sí sé, es que este no es el mundo en el que quiero vivir.
miércoles, 28 de junio de 2023
PIEL DE SEDA
domingo, 25 de junio de 2023
GRILLETES
Aceptar que nunca, bajo ningún concepto, seremos completamente libres, te acerca un poco más a la libertad.
viernes, 23 de junio de 2023
LIBRO DE NORMAS EN BLANCO
Qué sentido tiene vivir si todo terminará algún día.
Pensando sobre ello de la manera más objetiva posible y teniéndolo en cuenta desde un punto de vista amplio... Nada de lo que hayamos hecho, estemos haciendo, o tengamos en mente hacer, tiene algún sentido. Nuestras acciones son completamente fútiles en el gran enigma que es el universo, y no cambiarán en lo más mínimo su rumbo. En diez mil años lo más probable es que ni tan siquiera quede rastro alguno de que alguna vez llegamos a existir.
Este pensamiento me crea sentimientos completamente opuestos. Por un lado me resulta realmente reconfortante, puesto que me libera de cargas que son realmente innecesarias y tan solo crean malestar e inquietud sobre elementos que escapan a mi control. El sentimiento que ocupa el otro lado de la balanza es la tristeza. El saber que el poco tiempo que estamos aquí no tenga significado alguno puede llegar a ser desolador, y dejarte completamente inutlizado. Todos los logros que se obtengan, toda la felicidad que se haya obtenido o repartido, nada de ello se recordará o habrá significado algo.
Esta perspectiva tan poco alagüeña sobre el significado de la vida es, por fortuna, alterable. Basta con reducir el objetivo lo suficiente como para que nosotros mismos y nuestro entorno estén dentro de él, y que estos pasen a ser todo nuestro universo. De esta forma, las pequeñas acciones que realicemos a diario tendrán el poder de cambiar el curso de la jornada de las personas que nos encontremos. Todos el esfuerzo y empeño que pongamos en tratar de ser una versión mejorada de nosotros mismos no serán en vano y resultarán ser satisfactorios. Los momentos en que nos hemos sentido felices rodeados de aquellos a los que más queremos tendrán un gran significado.
De una forma amplia, la vida no tiene sentido alguno, pero ya que estamos aquí por poco tiempo, tratemos de otorgarle el mejor significado posible. Aunque todo acabe sumido en una profunda oscuridad cuando la última estrella se apague, tratemos de que esa pequeña porción de vida que supone nuestro paso por el universo sea la mejor posible.