Creemos por lo general que la muerte es lo peor que se le puede desear a una persona. Es un deseo deleznable y digno de ser repudiado por cualquier ser humano que se precie.
Sin embargo, para muchas personas la muerte es lo único que pueden desear.
Cuando ya no queda más esperanza tras interminables batallas perdidas, cuando lo único que se vislumbra en el horizonte son incontables días de dolor y sufrimiento, cuando ya no es posible encontrar ningún gozo y satisfacción, cuando lo único que queda de la vida es... Sobrevivir.
Para muchos la muerte es el único consuelo que les queda. Es el anhelado final que nunca llega, y que muchos nos negamos a conceder, porque creemos que es lo peor que se puede desear.