sábado, 31 de marzo de 2018

BESIDE MYSELF

Buried banging at your door.
Don’t hear a sound, don’t know me anymore.
A bell that tolled to comfort me
An empty street, a rising steam.

Break the truth inside of me.
Climbed down to hell on the devil’s tree.
I clutched a branch of soot and flame
The thought that rose to scorch my feet.

I walk alone, beside myself,
Nowhere to go.
This bleeding heart
That’s in my hands I fell apart.
I walk alone, beside myself
Nowhere to go.
My Flesh and bone
This part of me
The seeds I’ve sown.
...

(Flesh and Bone, by Black Math) 


martes, 27 de marzo de 2018

ENERGÍA VITAL

Curiosa la esperanza. Aún sin fuerzas, sin aliados o sin probabilidades de éxito, si conservamos la esperanza somos capaces de vislumbrar la victoria al final del túnel. Nos creemos capaces de vencer ante la adversidad, y en muchas ocasiones lo conseguimos.
Y es que, al fin y al cabo, sin esperanza no intentariamos nada que tuviera una mínima probabilidad de fracaso.
Es realmente hermoso y alentador todo lo que un poco de esperanza puede hacer por el espíritu.


martes, 20 de marzo de 2018

SACAR DE MI CABEZA

Desearía que tantas cosas dejaran de importarme...
~
La absurda normativa de comportamiento de la sociedad.
Estúpidas molestias del día al día. 
No ser quien querría ser.
No ser omnipotente.
Mis defectos.
La inevitabilidad de la muerte.
La necesidad de hacer felices a los que me rodean.
Las opiniones de otras personas sobre mí.
Que me quieran.
~
Desearía que nada de eso me importara. Pero no puedo hacerlo.


jueves, 15 de marzo de 2018

APÁGAME

Estoy cansada en todos los niveles posibles. Para ser más concretos, en lo que respecta a mi mente está agotada y no puede más. No deja de bombardearme y no quiere callarse. Ciertamente nunca lo ha hecho pero ya ha llegado a un punto en que necesito que me deje en paz de una vez y no sé cómo hacerlo.
Y aquí me hallo tumbada en mi cama, sola, rodeada de oscuridad y llorando. Llorando de pura impotencia porque no soy capaz de procesar tanta cantidad de realidad. Porque pienso en la nimiedad de la existencia y todo me parece fútil. Porque estoy harta de sentir que nunca soy suficiente. Porque deseo dejar de tener escrúpulos y sentimientos. Porque quiero desaparecer de la faz de la tierra y que a nadie le importe.
Creo que simplemente diré que me siento desbordada, ya que al menos eso la gente parece comprenderlo.


lunes, 12 de marzo de 2018

CALLEJÓN SIN SALIDA

Sentir ansiedad por la muerte es una de las peores experiencias que se pueden sufrir.
Siempre ocurre durante esas noches en las que me resulta tremendamente complicado conciliar el sueño. Mis pensamientos se desbocan como una estampida, mis preocupaciones se intensifican, y mis miedos más profundos empiezan a resurgir desde las más inóspitas profundidades. Entre ellos, la mortalidad. En ese momento el terror me invade y una opresión como jamás la he sentido me comprime el pecho. Se me aceleran el pulso y la respiración, y todo a mi alrededor se torna extraño. Pensar que algún día las persoans que más quiero morirán, que yo también dejaré de estar en este mundo, que no sé qué ocurre cuando ese momento llega, todo lo que no podré experimentar, todo lo que dejaré por terminar... Por suerte esta estampida de pensamiento tan solo dura unos segundos y cuando recupero un poco la calma, soy capaz de controlarlo.
Sin embargo, temer a algo inevitable es lo peor que puede ocurrir.


miércoles, 7 de marzo de 2018

ARENA ENTRE LOS DEDOS

Qué ilusos somos al suponer que tenemos el control de algo en nuestras vidas. Supongo que el creer que ejercemos cierto control sobre nuestro destino es un pensamiento que nos ofrece tranquilidad y seguridad. Sin embargo, cualquier mínima interacción, cambio o evento inesperado puede destruir por completo nuestro plan y dejarnos a merced del caos. Cualquier cosa, por pequeña que sea, tiene la capacidad de despojarnos de nuestro poder y quitarnos las riendas de nuestra vida. Lo cierto es que ejercemos más control sobre la vida de los demás que sobre la nuestra misma, tanto que podemos destruir el futuro de otra persona en cuestión de segundos. De la misma forma, ellos pueden acabar con el nuestro sin tan siquiera pestañear.
Citando a Forest Gump, no sé si nuestro destino está escrito o flotamos como hojas en una suave brisa. Pero de lo que sí estoy segura es de que carecemos de control alguno.