Estoy en mi habitación, a oscuras y echa un ovillo sobre la cama. Ha sucedido algo que ha desatado una poderoso ataque de pánico, por lo que para tratar de calmarme me he visto obligada a recluirme en mi pequeño santuario.
No suele ocurrir, pero a lo largo de mi vida he lidiado en diversas ocasiones con está angustiosa situación. Si se mantiene la calma se puede llegar a controlar y detener su avance, pero es realmente dificultoso, y cuando pierdes las riendas de tu mente todo sucede como una estampida, imparable y poderosa.
Así, me hallo tumbada en la cama en posición fetal, tratando de retraerme sobre mí misma lo máximo posible, tratando de protegerme de lo que se avecina a toda costa.
Empiezo a respirar fuertemente, tarea que se vuelve más complicada a cada segundo que pasa, hasta el punto que siento que me falta el aire.
Los latidos de mi corazón se aceleran y se vuelven más poderosos. Tanto, que puedo sentirlo como si quisiera atravesar mi pecho y escapar de mi cuerpo.
De repente siento todo el poder de la gravedad actuando sobre mí. El pecho empieza a oprimirme, como si una gran losa de piedra cayera sobre él, y las cuatro extremidades se vuelven tan pesadas que me veo incapaz de levantar el dedo meñique si así lo deseara.
Finalmente llega el punto álgido. Esa sensación de que todo lo que me rodea se torna extraño e irreal. Me siento... como en una burbuja, pero a la vez expuesta al entorno. Todo a mi alrededor se siente extraño, desconocido, peligroso. No solo esto, si no que mi mente se turba hasta el punto de que no es capaz de reconocerme. Pierdes la sensación del mundo y de ti mismo.
Sé que es difícil de entender, sobre todo porque ni yo misma soy capaz de encontrar las palabras adecuadas para expresarlo. Pero en cuanto lo sientes es inconfundible.
Poco a poco, todos estos síntomas van remitiendo. Realmente no desaparecen del todo hasta el día siguiente, pero ya se sienten tan solo como un murmullo.
Sé que está situación ha durado unos minutos, aunque no sabría especificar el tiempo exacto. Cada segundo que paso en este estado tortuoso se siente como una eternidad.
Y de esta manera abandono mi espacio seguro, de vuelta al mundo real. Sin fuerzas ni voluntad para enfrentarme a él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario