Realmente sentí una punzada candente en mi corazón cuando descubrí que ella pensaba eso de mí. Mi mente se turbó de tal forma que ya no pude centrarme en nada más durante el resto del día.
He descubierto que alguien a quién aprecio y quiero piensa de mí de forma... No demasiado agradable. En cuanto lo descubrí mis sentimientos empezaron a galopar de forma descontrolada, abalanzándose unos contra otros.
Al principio me sentía profundamente dolida y traicionada. ¿Cómo podía ella pensar así de alguien a quién considera su hermana? ¿Cómo era posible que hablara así de mí a mis espaldas? ¿Cómo podía estar fingiendo durante todo este tiempo que todo iba bien? ¿Por qué no había hecho nada para arreglar aquello que veía mal entre nosotras? ¿Tan poco confiaba en mí? ¿Tan poco significaba para ella?
Durante la noche, ya en la cama, mis sentimientos empezaron a dispersarse un poco, aunque esto no lo hizo mejor. Empecé a sentir como si una losa me aplastara el pecho. El mundo se me caía encima, no quería recordar sus palabras, pero aparecían en mi mente como figuras fantasmales en una habitación oscura. Me dormí a las 4 y media, ahogada por el terror y la incertidumbre de qué pasaría entre nosotras a partir de ahora.
Al día siguiente me costaba mirar sus fotos y las frases de amistad que a lo largo del tiempo me había dedicado. Todo me parecía una baratija falsa y sin valor.
Por suerte, la tormenta en mi interior se apaciguó, y con mi mente y corazón claros y libres de sus demonios, pude pensar racionalmente y llegar a la conclusión final: ella tenía sus motivos para pensar de ese modo, porque yo se los había dado con mi forma de actuar. Sé que no soy perfecta ni mucho menos, mi personalidad es difícil de llevar y mucho más de soportar, así que entiendo que tenga motivos para estar harta. Que piense así de mí no significa que no me quiera o no me aprecie, simplemente que ha llegado a un punto en el que su río de paciencia está a punto de desbordarse gracias a mí.
No obstante, ahora que sé cómo piensa, no voy a permitir que eso la aleje de mí. Gracias a este conocimiento, ahora tengo el poder de reconducir las cosas por el buen camino y que con suerte, en un futuro, todo sea como era antes.
Ciertamente, me alegro de que tras todo lo sucedido no haya sucumbido al resentimiento, la tristeza y la rabia. Me alegro de haber escogido el camino del cambio, la mejora personal y la tolerancia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario