No hay orden sin caos, al igual que no hay luz sin sombra.
Estos opuestos suelen representarse como distintas caras de una misma moneda, y en cuantiosas ocasiones uno no excluye al otro. En realidad, uno no puede existir sin el otro.
No se trata de representar la tradicional batalla entre el bien y el mal, si no de un viajero que recorre una senda en la ocurren eventos de cualquier naturaleza. Estos tendrán características positivas, o negativas, según a quién afecten. Así en que en realidad, será de ambos tipos al mismo tiempo.
Todo el orden engloba caos, y todo el caos engloba orden.
lunes, 2 de octubre de 2023
TORBELLINO APACIGUADOR
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